Francia, principios de la década de 1960. El grupo terrorista de extrema derecha OAS, enfurecido con el presidente Charles de Gaulle por conceder la independencia a Argelia, decide que la única opción es matarlo. Tras varios intentos fallidos y con la policía francesa pisándoles los talones, deciden contratar a un profesional externo: un asesino a sueldo británico, frío, meticuloso y completamente anónimo, conocido solo por el nombre en clave de "Chacal".
A partir de ahí, la novela se convierte en una carrera contrarreloj dual: por un lado, seguimos la preparación milimétrica de Chacal (identidades falsas, diseño de un rifle especial, estudio de los movimientos del presidente); por el otro, la desesperada investigación del comisario Claude Lebel, un policía brillante pero modesto que debe encontrar a un hombre que no sabe cómo se llama, qué aspecto tiene ni cuándo va a atacar.