En el corazón de la trama se encuentra "El Predicador", un radical islámico oculto en la red que, a través de videos en internet, incita a jóvenes musulmanes en Occidente a cometer asesinatos selectivos de figuras políticas. Como nadie sabe quién es ni dónde está, el gobierno de los Estados Unidos lo incluye en la "Lista de Liquidación" (la lista de objetivos que el presidente autoriza eliminar).
La misión de rastrearlo y acabar con él recae en Kit Carson, apodado "El Rastreador", un ex-marine y agente antiterrorista de élite. Utilizando tecnología satelital de punta, drones, interceptación de datos y la ayuda de un joven genio informático con síndrome de Asperger, Carson inicia una persecución global que lo llevará desde las oficinas de Washington hasta los desiertos de la península arábiga.