Nino es un chico con suerte. Acaban de
nombrarlo Cubrelunas, el oficio con el que
siempre ha soñado. En adelante, tendrá
que tapar cada noche una parte de la luna
para que la veamos menguar y crecer. Por
desgracia, en el último momento, ¡Nino
pierde la pastillita que le ha de permitir
volar hasta su lugar de trabajo! Los habitantes
del pueblo se unen para ayudarlo
a cumplir su propósito.